"¿Cuál es el producto principal del campo mexicano? Fácil es la respuesta, y también triste: los migrantes. El drama de los mexicanos que arriesgan la vida para ir "al otro lado" es el resultado final de muchos años de mentirosa demagogia. La colectivización de la tierra no sólo convirtió a los campesinos en una especie de menores de edad sujetos a la tutela perpetua del Estado: también trajo consigo la falta de productividad del campo, y su empobrecimiento. Se dijo que la tierra era de todos.
Y lo que es de todos termina por no ser de nadie. A estas alturas es imposible ya negar una evidencia que los hechos muestran: el ejido fue un fracaso, y muchos años se necesitarán para remediar sus malas consecuencias. Mientras tanto hemos de seguir viendo la dolorosa tragedia de los pobres que afrontan todos los peligros para ir a otra tierra en busca de lo que la suya no les puede dar.
Lo irónico de esto es que el campesino mexicano, que en su propio solar nada produce, en el ajeno se vuelve productivo, y gana no sólo lo necesario para su sustento, sino para el de aquellos que en México dejó. Un monumento merece ese migrante, pues de no ser por él ya habría estallado en este país un magno movimiento de irritación social. Es necesario, pues, hacer frente a la verdad y reconocer este desastre histórico que condujo a la ruina del campo y de los campesinos.
Y es más necesario aún dar pasos para que llegue plenamente al campo la libertad que vino tras la caída de los regímenes que negaban la iniciativa personal y dejaban todos los procesos económicos en manos del Estado..."
..Armando Fuentes
Wednesday, October 17, 2007
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